viernes, 19 de abril de 2013

La joya de Carmen Agredano. Una nana de película

Desde que vimos "La voz dormida" de nuestro querido Benito Zambrano, y escuchamos la Nana de la Hierbabuena, manteníamos el deseo latente de que pudiera ser interpretada en el homenaje a las víctimas del franquismo. Sabíamos que su creadora, Carmen Agredano, consiguió con ella el Goya a la mejor canción original el año pasado, que es mujer cercana, entrañable y luchadora pero que, además, vive en Canarias. Aún así se le propuso y ¡viva la gracia cordobesa! aceptó encantada y de inmediato. Como ella mismo dijo: "La compuse desde el alma. Para todas esas mujeres a las que no les dieron la oportunidad de mirarse en sus hijos". Tenemos muchas palabras para agradecer su partipación desinteresada este 14 de abril en el Ateneo de Madrid para dejarnos en vela con interpretando con su gran voz la Nana a capela...
 
Tras los hierros de mi pena este lamento del alma...Y al amanecer tus ojos...que otro día me regalan... Duerme niña duerme...La luna te mira...Tu madre te quiere...Cuando llegue la mañana...Y esta boca que te canta...Se abrirá en una sonrisa y florecerá en tu cara. Duerme niña duerme...La luna te mira tu madre te quiere...Y, ay, mi rosa morenita...No te asustes con mi pena...que las lágrimas que corren riegan a la hierbabuena. Duerme niña duerme...La luna te mira.. ..Tu madre te quiere.Vida mía tu no sientas que no hay padre que te quiera...Que él su sangre te daría para que tú nunca sufrieras. Duerme niña duerme...La luna te mira..Tu madre te quiere. Ay, el día que yo te falte y ya no pueda acunarte...Tendrás dos ojos azules y un corazón para amarte...Duerme niña duerme..La luna te mira...Tu madre te quiere...Duerme niña duerme..La luna te mira...Tu madre te quiere...


Sustituyendo, presentando, conduciendo, calculando, improvisando...Remedios Palomo y Fernando Olmeda


Ajustando cuentas (o saliendo de ellas): Maria Garzón.


 

Mariluz Alonso y Fausto Canales. En el mismo Valle


 


Una cátedra histórica con nombre de memoria: Mirta Núñez




Mirian Penela y Marcelo Raigal



Poder contar con la generosidad y el arte de personas, felizmente comprometidas, en los homenajes a quienes se enfrentaron al fascismo es un orgullo, pero que además cumplan con la ley no escrita de repetir, se puede considerar ya un orgullo familiar. Es el caso de nuestros queridos parientes de la argentina, Miran Penela y Marcelo Raigal. Muchas gracias por volver con la frente erguida.




Martín Pallín: terremoto en Guinea Papúa


Por algo es que el Señor Martín Pallín, además de ser nuestro juez de cabecera con el que llevamos haciendo escraches o, mejor dicho, exorcismos a la injusticia y quienes la practican, es persona muy querida entre familiares, amigos y amigas de las víctimas del franquismo.  Mucho emérito y muchas veces.